Aunque en los últimos tiempos ha escrito y publicado más prosa que poesía –dos libros de memorias, tres de relatos y uno de aforismos-, Javier Salvago es, ante todo, poeta. Descubrió su vocación poética casi en la adolescencia, pero no publicó su primer libro hasta los veintisiete años, un primer libro de aluvión y aprendizaje que no reconoce (Canciones del amor amargo y otros poemas, 1977). En 1980 aparece La destrucción o el humor, poemario en el que siente que ha encontrado su voz y en el que aparecen ya algunos de los rasgos que han caracterizado su poesía, como la ironía o el desencanto. Le siguieron una decena de títulos recogidos todos ellos en el volumen de sus poesías completas Variaciones y reincidencias. Poesía 1978-2018 (Renacimiento). Su obra poética ha merecido premios como el Luis Cernuda y el Nacional de la Crítica.